¿Alguna vez te has planteado lo que te afecta la obsesión por la perfección? Yo hasta hace poco no, la verdad, y desde que lo he hecho veo el mundo con otros ojos. Todo el mundo intenta mostrarse perfecto y en realidad todos nos sentimos imperfectos. Sufrimos el Síndrome de la Perfección en silencio porque realmente no le solemos contar a nadie esta sensación, de hecho seguramente ni seamos muy consciente de ella.

La perfección nos obsesiona, nos oprime, nos hace infelices. Nos hace sentirnos impostores constantemente.

¿Y por qué uso la imagen de un elefante? Te lo cuento en este vídeo.