Si, tengo un sueño, y mi sueño es dedicar el 100% de mi tiempo profesional a despertar consciencias. Lo tengo claro, lo tengo super-claro y aún así me saboteo a mi misma.

A la vez que estoy impulsando mi trabajo como coach en Recreas, trabajo en la empresa digital de mi pareja gestionando proyectos. Últimamente esta empresa digital me está comiendo más tiempo del que me gustaría y mi parte de Recreas se está haciendo chiquitita… No llego a todo y como lo que me da más dinero es la empresa digital pues sigo enganchada a ella.

Un enganche que principalmente está en mi cabeza. Es mi cabeza la que me dice cosas como “tienes que traer tu parte del dinero a casa”, cuando la verdad es que con el sueldo de mi pareja podemos vivir sin problema, pero soy una mujer feminista y me cuesta no ganarme bien el dinero yo. O cosas como “este trabajo es muy difícil delegárselo a alguien” o “los clientes te tienen mucho aprecio a ti si lo lleva otra persona quizás no lo llevará tan bien y se perderán clientes” cuando realmente nadie es imprescindible… O “todavía no me gano la vida 100% con Recreas, ¿y si eso no pasa nunca y me tiro a la piscina para nada?” cuando realmente si no lo intento de verdad seguro que nunca pasará.

El caso es que se que tengo que poner más carne en el asador de la que estoy poniendo en Recreas para que esto funcione. Se que todas estas excusas son la voz de mi saboteador para que no deje mi zona de confort, estoy segura del sueño que tengo y estoy casi segura de poder alcanzarlo (el “casi” lo escribe mi saboteador, jaja). Se todo eso y aún así… ¡qué complicado es dar el paso!

Cada vez que hago una tarea en la empresa digital noto como todo mi ser se resiste. Cada vez que hago una tarea para Recreas noto como todo mi ser vibra.

Y el caso es que uno puede seguir así hasta el infinito… realmente podemos aguantar y aguantar vidas y tareas que no nos gustan con tal de no dar el paso y salir de nuestra zona de confort. Es curioso, ¿no? Y es bastante triste también…

Se que me encuentro en una encrucijada, se que tengo que tomar decisiones y se que tengo que soltar mi trabajo en la empresa digital. El primer paso es delegar parte de mis clientes a otra persona, en ello estoy. El siguiente desprenderme de mi trabajo en la empresa digital al 100%… espero ir cogiendo fuerzas para conseguirlo.

Además también me toca lidiar con la exigencia. Sentirme atrapada en el trabajo de la empresa digital puede hacerme infeliz y que me sienta frustrada. Y ahí entra el “voy a bajar el volumen de la exigencia” porque se que todo es un proceso, que estoy en el camino adecuado y que las cosas necesitan su tiempo. Es encontrar el equilibrio entre tener la exigencia suficiente para que tire de mi e ir a por mi sueño y no tanta como para vivir amargada hasta que lo consiga. Se que lo importante es disfrutar el camino, aunque a veces se me olvide ;).

Y yo me pregunto, si a mi que soy coach, que conozco a mis saboteadores, que tengo un entorno super propicio para conseguir lo que quiero y que tengo claro mi sueño me cuesta tanto, ¿cómo pueden vivir su sueño otras personas con menos cartas a su favor? Me parece una tarea super complicada…

El caso es que hay sueños grandes y hay sueños más pequeños, pero cualquier sueño es importante, porque un sueño está lleno de nuestros anhelos, es nuestra alma hablando.

Así es que saco las siguientes conclusiones…

  • Si tienes un sueño in mente te diría que vigiles las voces que te limitan, porque la mayoría de ellas están solo en tu cabeza, seguramente son obstáculos que puedes salvar. Parecen reales, pero no lo son. Para darte fuerzas te puede ayudar pensar en qué vida te gustaría recordar cuando mires atrás a los 70 años.
  • Si no tienes un sueño y quieres uno fíjate cuando tu cuerpo se resiente y cuando tu cuerpo vibra.
  • Si estás en el camino de conseguir tu sueño controla tu exigencia y disfruta el camino, lo importante es no salirse de él y seguir avanzando cada día un pasito más.
  • Si ves a alguien que intenta conseguir su sueño ¡apóyale! Bastante duro es luchar contra nuestros propios demonios…

Y si ves que tu sola no puedes te diría que contrates a un coach, entre otras cosas porque sabemos mucho de luchar por nuestros propios sueños y nos encanta contribuir a que vivas el tuyo ;).